Nota: Puede contener spoilers.
.
.
.
.

Cuenta la historia de dos aprendices de Ninjutsu en un dojo japonés que aspiran en convertirse en el nuevo sensei, conocedor de todos los secretos y guardián del tesoro de Yoroi Bitsu (el equipamiento del último ninja del dojo).
El protagonista es Casey (Scott Adkins, la de esteroides que se ha tenido que meter para estar tan inflado), un huérfano occidental en japón, para evitar ir a un orfanato le mandaron al dojo. Tiene un pequeño romance con la hija del sensei, Namiko (Mika Hijii) y es uno de los aspirantes a ser el nuevo sensei.
El antagonista es un japonés llamado Masazuka (Tsuyoshi Ihara) cuya meta en la vida es ser el nuevo sensei y tener el Yoroi Bitsu, hará cualquier cosa para conseguirlo. Sobra decir que odia a casey, es el típico malo maloso.
Para decidir quién será el nuevo sensei deberán enfrentarse y superar las habilidades del contrincante. En mitad del combate Masazuka se salta las normas e intenta asesinar a Casey, como castigo es expulsado del dojo de por vida.

Tiempo mas tarde Masazuka se convierte en un ninja moderno que trabaja como asesino para una organización secreta típica de serie infantil. El día que se iba a elegir al nuevo sensei y a enseñar al público el tesoro de Yaroi Bitsu aparece en medio de la ceremonia y dice que él debe de ser el nuevo elegido, ante la negativa amenaza con destruir el dojo.
Deciden enviar el tesoro a EE.UU. junto a varios discípulos (entre ellos Casey y Namiko) para protegerlo, el resto de la película Masazuka les perseguirá e intentará matarlos.

Se trata de una película bastante mala, la historia solo es una forma de justificar peleas de artes marciales de bajísimo presupuesto y sobrecargada con efectos especiales por ordenador bastante malos y cutres.
El director es Isaac Florentine, especializado en películas de artes marciales y capítulos de Power Rangers.
No se si sería por obra de guión o exigencias del director, pero Namiko es capturada y, en lugar de atarla o ponerle cadenas simpremente, está inmobilizada con una cuerda roja como si de una porno de bondage japonesa se tratase. Las ataduras son bastante “light” (comparadas con las que tendría en una porno de verdad)., además no es solo una simple plano, se recrean bastante sen sus ataduras y en los gemidos de la chica.

Es una película que no merece la pena verla para nada, solo como último recurso en el caso de que lo que hagan por otros canales sea peor.
Saludos.